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Mejillones Salseados

Mejillones Salseados
INGREDIENTES
* 1 cebolla cortada muy fina
* 1 ó 2 hojas de laurel
* 1 cucharada de harina
* Un poco de vino blanco, ½ vaso
* Orégano seco de huerta, bastante.
* Salsa de tomate, 1 vaso, aprox.
* Mejillones, cocidos al vapor

PROCEDIMIENTO

Si vamos a emplear las conchas se limpian los mejillones por fuera, se echan en una tartera con un chorrito de vino blanco (sólo el necesario para que no se peque) y unas cuantas hojas de laurel. Ponemos a fuego fuerte y tapamos hasta que empiecen a abrirse. Cuando estén abiertos los retiramos del fuego inmediatamente y escurrimos para evitar que se sigan cocinando.

Si los hacemos de más el mejillón acaba por cocerse y reduce considerablemente su tamaño. Deben hacerse el tiempo justo, sólo abrirse.

Retiramos las “barbas” de los mejillones sin separarlos de las conchas. Para ello juntamos las conchas y tiramos de las “barbas” hasta que se separen del cuerpo. Conseguiremos que el mejillón permanezca entero y sin despegarse de la concha.

En una cazuela de barro o en una tartera ancha se calienta un poco de aceite de oliva virgen. Se echa la cebolla y la doramos con la(s) hoja(s) de laurel bien picada(s). Al principio a fuego fuerte, después lo bajamos y dejamos que se haga hasta que quede casi transparente. No debe quemarse.

Cuando la cebolla esté bien doradita, se añade la cucharada de harina, dependiendo de la cantidad, más o menos llena. Se le da unas vueltas para cocinarla un poco, se añade el vino, que hará que espese el sofrito, y el orégano. Reducimos un poquito, unos segundos evitando que se pegue la harina. La cantidad de orégano, como todo, es a gusto del comensal, pero debe echarse una buena cantidad para que le dé sabor.

Cuando se haya consumido un poco el vino, muy rápidamente, se añade la salsa de tomate. Así evitamos que se peque la harina. De inmediato echamos los mejillones cocidos al vapor y dejamos a fuego muy bajo un poco. Retiramos, dejamos unos minutos para coja sabor y los servimos como más nos guste: con las conchas, sin ellas, como pincho. Lo más fácil y gustoso: con las conchas, ya que, aunque no esté muy bien visto, está para chuparse los dedos. Podemos, y debemos, usar las manos.

Via | Larsvontrier.blogspot.com

Categoria: Recetas de Pescados
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